En las oficinas moscovitas del periódico Novaya Gazeta, los pasillos están en silencio. Hay una abrumadora sensación de vacío. "Ya no existe el periódico", me dice el que fuera editor jefe Dimitri Murátov en una entrevista exclusiva publicada en el canal de YouTube de BBC News (en ruso con doblaje al inglés). Murátov, de 64 años, cofundó Novaya Gazeta hace más de tres décadas. Se convirtió en el diario insignia del periodismo independiente y contundente en Rusia, el que sacó a la luz los abusos contra los derechos humanos y la corrupción de alto nivel. En 2021, Murátov fue uno de los ganadores del premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos "para salvaguardar la libertad de expresión". El Comité Noruego del Nobel destacó que "seis periodistas de Novaya Gazeta [habían] sido asesinados, entre ellos Anna Politkóvskaya, quien escribió artículos reveladores sobre la guerra en Chechenia". Fue un reconocimiento a la valentía periodística. Final de Más leídas Pero eso no logró proteger al medio. Fuente de la imagen, EPA/Shutterstock Tenemos una nueva appTodas las noticias que necesitas están en BBC World Service Descárgala aquí Fin de Anuncio app "Putin emitió un decreto y las imprentas del periódico fueron estatizadas", explica Murátov. "Su registro fue revocado". Novaya Gazeta aún conserva presencia en internet, pero de forma limitada: las autoridades han bloqueado el acceso a su sitio web desde territorio ruso. Solo se puede acceder a él desde el extranjero o mediante VPN (redes privadas virtuales) utilizadas para sortear las restricciones. Las dificultades del periódico reflejan la represión generalizada contra la libertad de expresión en Rusia, que se ha acelerado desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Moscú en 2022. "La mayoría de los líderes de opinión han sido declarados 'agentes extranjeros', 'extremistas' o 'terroristas'. Varios cientos", dice Murátov. "Las
Fuente: BBC Mundo — Ver nota original